CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El gobierno de Chiapas dijo el viernes que ha enviado unos 300 socorristas, alimentos, medicamentos y helicópteros a la zona norte del estado para ayudar a desplazados que salieron de sus comunidades debido a conflictos locales.

Funcionarios del estado del sur de México dijeron que también enviaron a 150 policías estatales a resguardar los caminos, luego que residentes mayormente indígenas abandonaron sus aldeas en los municipios de Chenalhó y Chalchihuitán en las últimas semanas para refugiarse en la selva.

Los funcionarios no dijeron cuántas personas estaban desplazadas, pero el centro de derechos humanos Fray Bartolomé de las Casas dijo que había unos 5.000.

En el marco de disputas territoriales, los indígenas dejaron sus viviendas luego que unos hombres dispararan armas de fuego y quemaran casas.

Esta es la misma zona donde en 1997 ocurrió la masacre de Acteal, que dejó 45 indígenas masacrados e involucró conflictos políticos y territoriales.